El Camino de Santiago

El Camino de Santiago
Turismo de Santiago de Compostela
Cuenta la leyenda medieval que a comienzos del s. IX se encontraron los restos del apóstol Santiago El Mayor en Galicia. En su honor se levantó la ciudad de Santiago de Compostela y una de las iglesias románicas más bellas de todo Occidente. Desde entonces, peregrinos de todo el mundo no han dejado de recorrer las rutas que llevan hasta las reliquias del santo.
Una peregrinación interior. Una experiencia única
El Camino de Santiago es un camino de peregrinación y tiene un origen religioso. Pero su interés está más allá de las confesiones particulares. Caminar durante varios días siguiendo el camino del sol (de Levante a Poniente); convivir con personas desconocidas que siguen la misma ruta; descansar en lugares en los que, de otra manera, no habríamos parado; repetir el mismo camino que los peregrinos han realizado siglo tras siglo, etc., hacen que el Camino tenga, inevitablemente, cierto carácter espiritual.

El paisaje, sin duda, acompaña este camino interior transformándose a medida que se avanza: para llegar a Santiago es necesario cruzar los bosques navarros, las ricas riberas riojanas, el páramo de los campos de Castilla y, por último, los montes leoneses y gallegos.

El Camino de Santiago se convierte sin duda en una experiencia única para todos aquellos que deciden ponerse las botas y empezar a caminar.

Burgos

De Oriente a Occidente
Son muchas las rutas que llevan a Santiago. La principal de ellas se denomina “Camino francés” y atraviesa los Pirineos por dos puntos: Roncesvalles (Navarra) y Somport (Huesca).

Estas dos ramas se unen en Puente la Reina (Navarra) y, ya como un único camino, cruza el Norte de la Península Ibérica de Este a Oeste. El trasiego continuo de peregrinos a lo largo de los siglos convirtió esta ruta en uno de los principales ejes económicos y culturales del Occidente cristiano.

A su paso se levantaron ciudades, se desarrolló el comercio y, sobre todo, se produjo un intensísimo intercambio cultural y artístico entre peregrinos que portaban consigo saberes y noticias de lugares y contextos muy distintos. Por este motivo, en 1993 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Arte Cristiano
Tras el descubrimiento de las reliquias del Santo, el Camino de Santiago fue apoyado por Carlomagno y por todos los reyes cristianos del Norte de la Península. Esto permitió un rapidísimo desarrollo de las ciudades y pueblos por los que pasa. Por eso, hacer el Camino es también una manera hacer un recorrido por el arte cristiano medieval visitando algunos de los lugares más fascinantes creados en aquel tiempo.

La Catedral de Jaca es quizás un ejemplo modesto, pero es la primera gran construcción a este lado de los Pirineos y ya anuncia la importancia de lo que encontraremos más adelante. Iglesias como el Santo Sepulcro de Torres del Río, San Martín de Frómista o San Nicolás de Portomarín; monasterios como el de Santa María la Real en Nájera, San Juan de Ortega en Burgos o San Julián de Samos; y grandes catedrales como las de Burgos, León y Astorga dan idea del esplendor artístico característico del Camino que desemboca en la Catedral de Santiago, sin duda uno de los edificios más hermosos de toda la arquitectura europea.