Monasterios, castillos y ciudades amuralladas

FOOTPRINTS_MURALLAS ÁVILA CON MONTAÑAS_BAJA

Ayuntamiento de Ávila
A medida que los reinos cristianos del Norte conquistaban tierras de Al-Andalus, la Península Ibérica se iba poblando de grandes monumentos. Los castillos de la ancha Castilla, en sus altozanos sobre la extensa llanura, los monasterios religiosos donde tantos aristócratas protagonistas de la historia decidían retirarse para acabar en paz el final de sus días y tantas y tantas ciudades amuralladas, superadas sus lindes por los acontecimientos, por el paso de la historia, pero que han dejado en las piedras de sus muros el testigo de la grandeza y de la sangre de las batallas. 

El Real Monasterio de las Huelgas (Burgos), el Castillo de Simancas (Valladolid) y las murallas de Ávila son ejemplos de una Edad Media convulsa en la que era necesario construir hitos que transformaran el territorio y marcaran puntos estratégicos.

Aún hoy cuando se visitan estos lugares, es posible percibir la grandeza con la que fueron diseñados y construidos.